yo....pensaba en la muerte...
Y esque creí que la muerte era un ente algo así como endemoniado y que viajaba en un trineo de piedra vieja, el cual era muy lentamente jalado a través de los portales de la vida por un grupo de quimeras esqueléticas sin forma definida, cada una diferente a otra, algunas con huesos de cuernos, otras con fuego en el hocico…no tenían ojos,según recuerdo, las bestias esqueléticas se movían torpemente ya que eran únicamente guiadas por su dueña….la cual porcierto tampoco posee mirada…. Es más, ni siquiera recuerdo que tuviera un rostro un nombre o sexo en particular!
Creía que el o la jinete, al bajar de su transporte, y a causa de su falta de fuerza, lentamente se desmembraba hueso por hueso al caminar y se reunía al seguir caminando, otra vez, hueso por hueso, en un paso muy mal dado, ….es en ese su siniestro caminar en donde se podían escuchar llantos de personas salir de su presencia,… no gritos, llantos humanos! Que opacaban el sonido de su esquelético pie al chocar contra el suelo.
Imaginaba, también, que su quijada se le caía conforme los pasos...entonces, se detenía y solo o sola se la reacomodaba con su mano de hueso y dedos chuecos…. Al encajar quijada con cráneo, estos tronaban como si fueran a romperse….
Que cuando se acercaba, hacía mucho pero mucho calor, del fuego del mas allá......y sin conocer nombres o rostros, se aproximaba a las personas guiada por ese destino, mismo que la o lo enviaba a por ellos…..
Así fue como durante mi niñez
llena de terror vigile por más de una noche la ventana de mi habitación…

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